Hace cientos de miles de años, animales impensados caminaban sobre la Tierra. Proporciones y características hoy inimaginadas los caracterizaban. Pero siglos completos después, un grupo de científicos descubrió una de las especies que más estupor causó en los últimos años: un ancestro de escorpión gigante, cuyo tamaño superaba todo lo conocido.

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La investigación fue llevada adelante por la Universidad de Manchester y el Museo de Historia Natural del Reino Unido. El descubrimiento fue confirmado con un estudio reciente en el que se analizaron fósiles que se conservaron durante más de 150 años. Los resultados fueron publicados en la revista científica Palaeontology.

Praearcturus gigas: el escorpión prehistórico gigante

Los escorpiones más grandes conocidos en la actualidad pueden tener una medida que oscila entre los 20 y 29 centímetros de longitud. Son los arácnidos más largos y pesados que existen hoy en día. En comparación, sólo una de las pinzas que tenían los Praearcturus gigas podía llegar a medir entre 15 y 16 centímetros de longitud.

Una de las estructuras que se analizaron fue el vientre del animal, lo que dejó ver que podría haber tenido un estilo de vida anfibio, trasladándose por igual en agua y tierra. Su existencia data de hace 430 millones de años. El cuerpo del animal podía medir casi un metro de largo, el equivalente a la estatura de un niño de 3 años.

Gigantismo en animales prehistóricos

Los artrópodos son animales con exoesqueleto y patas articuladas. Entre ellos se encuentran los escorpiones y los cangrejos. Los hallazgos indican que los artrópodos tendían al gigantismo en la prehistoria. Sus dimensiones superaban con creces los tamaños de las especies actualmente existentes. El Praearcturus gigas fue considerado como un crustáceo gigante.

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Durante más de un siglo, los restos del animal permanecieron en un museo sin que hubiera coincidencia en su denominación u origen. En la década 1980, el paleontólogo Erik Kjellesvig-Waering fue el primero en sostener que podía tratarse de un escorpión gigante, pero sus pares estudiosos negaron la teoría.

Los orígenes del Praearcturus gigas

Richard Howard, uno de los investigadores participantes del estudio, reunió varias partes del animal distribuidas en distintos museos. Se analizaron las muestras mediante tomografía computada y se reconocieron estructuras anatómicas propias de los escorpiones.

“Confirmar que este animal es un escorpión cambia fundamentalmente nuestra comprensión de cómo y cuándo estas criaturas evolucionaron hasta alcanzar tamaños tan extraordinarios”, destacó Howard.